Capitulo 1
Noviembre 7th, 2006Hola a todos,
Me llamo Raquel y todavía no sé cómo me ha convencido Pimpi para que escriba aquí, aunque quien la conozca ya sabe de su alto poder de persuasión.
Aun me acuerdo la primera vez que nos conocimos, mejor dicho como nuestras miradas y nuestras vidas se cruzaron.
Era un sitio sucio, pestilente y con un enorme ruido de fondo en que era difícil escuchar tus propios pensamientos. Y no, no era, esa discoteca de moda de la que Pimpi era VIP. Era el sitio más sórdido para conocer a alguien especial. Ella estaba sentada contra la pared, con una mirada hierática y perdida en el infinito. Parecía una diosa griega, ajena a lo que ocurría a su alrededor. Tan fría, tan hermética.
Es curioso, casi no puedo recordar cómo iba vestida, recuerdo su tez bronceada y una hermosa melena rubia. Su halo le hacia parecer que había descendido de lo más alto del olimpo de los diosas.
En un suspiro, ella ladeo su cabeza, y me miró fijamente. Yo, en otra situación, hubiera apartado la mirada, pero como ya he dicho, para mí esa situación era totalmente anormal y no tenía nada que perder.
Pimpi se levantó con paso firme y altivo desprendiendo una seguridad que me dejo desbordada. Supongo que le debí de dar pena o simplemente curiosidad como el que ve un a un pequeño pajarillo al que acaban de cazar.
Jamás me ha dicho porque se levantó y empezó habar conmigo. Lo cierto es que lo hizo, estuvimos hablando durante horas, ambas perdimos la noción del tiempo..
Con el tiempo, recordamos ese día y hemos sido capaces de reírnos de esa situación. Ese día, ambas nos preguntamos cómo demonios habíamos llegado a ello, y que más abajo no podíamos caer. Sentimos que era una señal, que algo había cambiado en nuestras vidas, y que precisamente, ese era el momento para soñar con algo diferente, para vivir una fantasía. Y sobretodo hacer todo lo posible para convertirla en realidad.
Yo salí antes que ella de ese apestoso lugar, retiraron los cargos contra mí.